03 El bautismo cristiano

Respuestas a preguntas frecuentes

1- ¿PORQUE BAUTIZAMOS?

a- Porque Jesucristo se bautizó.

Nuestro Señor, no solo nos enseñó por su palabra, sino también por su ejemplo. El primer acto de su ministerio público fue bautizarse en el río Jordán. De la misma manera, el bautismo cristiano marca el comienzo del servicio de un creyente en Cristo. Y es un paso muy importante en su proceso de llegar a ser un discípulo maduro de Jesucristo.

b- Porque es un mandamiento del Señor Jesucristo.

Sus últimas órdenes para los apóstoles fueron: «Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo; enseñándoles que guarden todas las cosas que os he ordenado; y he aquí yo estoy con vosotros todos los días hasta el fin del mundo.» (Mateo 28:18-20) El Señor Jesucristo espera que todos aquellos que le reciben en su vida como su Salvador personal, lo demuestren en público identificándose con El mediante el bautismo.

2- ¿QUE SIGNIFICA BAUTIZAR?

El verbo tiene su origen en el lenguaje griego. Literalmente significa «sumergir», «cubrir» en/con agua.

El bautismo cristiano tiene dos significados básicos:

a- Identificación con Jesucristo: Al bautizarnos estamos declarando al mundo que Jesucristo es nuestro Salvador Personal. Que hemos hecho de su Palabra, y su obra en la cruz, nuestra confianza para la vida eterna.

b- El anhelo de comenzar una nueva vida. «Porque somos sepultados juntamente con él para muerte por el bautismo, a fin de que como Cristo resucitó de los muertos para la gloria del Padre, así también nosotros andemos en vida nueva.» (Romanos 6:4). Un anciano que por décadas había fumado en pipa, el día de su bautismo la llevó con él a esta ceremonia. Y cuando el Pastor lo levantó del agua, este hombre dejó su pipa en el tanque bautismal, como un simbolismo de que el pasado quedaba atrás para siempre y empezaba una nueva etapa. El bautismo es un símbolo de que de ahora en más, nuestro anhelo es vivir una nueva clase de vida agradando a Dios que nos salvó mediante su muerte en la cruz.

3-¿PORQUE BAUTIZAMOS ADULTOS ÚNICAMENTE?

a- Porque Jesucristo fue bautizado de adulto. «Aconteció que cuando todo el pueblo se bautizaba, también Jesús fue bautizado… Jesús mismo al comenzar su ministerio era como de treinta años…» (Lucas 3:21,23). El bautismo siempre debe ser el resultado de haber comprendido el significado de Evangelio y como llego a ser salvo del poder del pecado. Habiendo creído, entonces hacemos la decisión de bautizarnos. Esta decisión, obviamente, no la puede hacer un bebé de días.

b- Porque la Palabra de Dios enseña: «El que creyere y fuere bautizado será salvo…» (Marcos 16:16) No al revés. La Biblia nunca enseña que el bautismo debe preceder la conversión, sino lo contrario: El bautismo es fruto de la conversión a Dios.

c- Porque la práctica de comenzar a bautizar infantes, comenzó en el siglo IV d.C. como resultado de las enseñanzas erróneas de San Agustín en cuanto al «pecado original». Anteriormente esta costumbre no se conocía.

4- ¿CUANDO DEBO BAUTIZARME?

«Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas.» (Hechos 2:41) De la multitud que escuchó el Sermón de Pedro, muchos respondieron «recibiendo» el mensaje. Esto significa haciéndolo su convicción personal para la vida y la eternidad. Ahora dejaban el judaísmo, y profesaban creer en Cristo como el Mesías verdadero, y su Salvador personal. La consecuencia inmediata fue que, el mismo día aquellos que recibieron el mensaje fueron bautizados.

En Hechos capítulo ocho hallamos un relato parecido. El eunuco que regresaba a Etiopía, una vez que recibió el mensaje pidió ser bautizado inmediatamente.

Aunque la Palabra de Dios no nos ordena CUANDO debemos hacerlo, si es bueno recordar, que no es recomendable dejar pasar demasiado tiempo entre el día de nuestra conversión y el de nuestro bautismo. El Bautismo se asemeja al matrimonio, cuando dos jóvenes están enamorados y seguros de su amor, no anhelan postergar demasiado el día de su unión. De la misma manera, cuando amamos a nuestro Salvador que murió por nosotros, nuestro deseo supremo debe ser agradarle a El, obedeciéndole en todo; y esto incluye el bautismo.

5- ¿QUE PASA SI LUEGO DE BAUTIZARME, «LE FALLO AL SEÑOR»?

La Salvación de nuestra alma, y el perdón de nuestros pecados es un regalo inmerecido de Dios. «Porque por GRACIA, sois salvos POR MEDIO DE LA FE, y esta fe no es de vosotros, no por obras para que ninguno se gloríe.» (Efesios 2:8,9) Nadie lo puede ganar la salvación, ni merece recibir el perdón de todos nuestros pecados. Por lo tanto, cuando nos volvemos a Dios confiando en su obra completa en la cruz, y recibimos a Cristo en nuestra vida (Apocalipsis 3:20, Juan 1:12) somos definitivamente salvos por su pura gracia. Y aunque demostramos nuestra salvación por nuestra obediencia, aun cuando caemos en diversas tentaciones, esto no cancela las promesas de Dios.

Al bautizarnos, nos estamos identificando con nuestro Salvador. El bautismo no es la declaración que nunca mas pecaremos, sino que anhelamos con la ayuda de Dios vivir para agradarle. Y si caemos, dice la Palabra: «Hijitos míos (estos son los creyentes en Cristo) si alguno hubiere pecado, abogado tenemos para con el Padre, a Jesucristo el justo. Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonar nuestros pecados, y limpiarnos de toda maldad.» Por lo tanto, cuando un creyente peca, no pierde su salvación, ni debe volver a bautizarse. Solo debe confesar a Dios su pecado, y continuar avanzando.

Muchos creyentes por temor a fallarle al Señor dejan pasar demasiado tiempo, y esto abre la puerta al enemigo para que les enrede en su forma de pensar. El temor nunca viene de Dios. Siempre debemos avanzar con la convicción de que Cristo nos sostendrá en nuestra decisión de serle fiel.

6- ¿QUE PRIVILEGIOS TRAE EL BAUTIZARSE?

a- El comienzo de nuestro servicio para Dios. El bautismo marcó el inicio del ministerio (servicio) del Señor Jesucristo, y de la misma manera cuando un nuevo creyente anhela servir a Dios, el primer paso a tomar, debe ser el de bautizarse.

b- El bautismo marcó la incorporación de los nuevos convertidos a la iglesia del Señor, en el día de Pentecostés. Y lo mismo ocurre en el día de hoy. Cuando una persona se bautiza pasa a formar parte del la congregación local, pudiendo de esa manera participar de la Cena del Señor (Eucaristía) y de todos los ministerios y programas de la congregación.

7- ¿QUE OCURRE SI NO ME BAUTIZO?

Pierdo bendiciones del Señor, al vivir fuera de su voluntad.

El cristiano que rehúsa obedecer al Señor (cualquiera sea la razón), es semejante a un hijo que se lleva mal con su Padre. El Padre no deja de amarle, ni lo expulsará de la familia; pero tampoco puede darle todo los anhelos, al estar viviendo de un modo contrario a sus deseos. Asimismo Dios tampoco nos quitará su amor, pero jamás nos revelará toda la dimensión de su gloria.

8- ¿TIENE EL BAUTISMO ALGÚN PODER ESPECIAL?

Absolutamente no. No tiene poder ni de salvación, ni de cancelar el “pecado original”. El bautismo es un testimonio de mi fe personal en Cristo. Es la manifestación externa de que he creído en Cristo como mi Señor y Salvador personal. Ningún rito religioso tiene el poder de conferir beneficios personales, de otra manera el perdón de pecados y la Vida Eterna sería todo cuestión de ritos y ceremonias religiosas. Mucho menos aun, el bautismo puede tener la facultad de cancelar el poder de la naturaleza pecaminosa que heredamos de nuestros padres. Tristemente, nuestras cárceles están llenas de criminales que un día fueron bautizados como niños, y sin embargo, con el correr de los años llegaron a ser delincuentes terribles. El único que tiene poder para contra-restar los efectos de la simiente de Adán y la naturaleza pecaminosa, es el Espíritu Santo, quien llega a nuestra vida como resultado del Nuevo Nacimiento.

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