02 Misión, Visión, Valores

Toda organización, cualquiera sea, tanto en lo secular como en lo espiritual, existe con un gran propósito. Nuestra iglesia no es la excepción, por eso en este breve artículo queremos contestar brevemente: ¿Para qué existe Comunidad de las Américas? ¿Cuál es nuestra visión? ¿Cuáles son nuestros valores distintivos?

Nuestra misión

Toda organización cristiana, existe para cumplir un gran propósito y es: continuar la misión que Jesucristo comenzó. Antes de regresar victorioso al cielo, dio las órdenes finales a sus discípulos. La Gran Comisión tal como la llamamos contienen la respuesta al porque de nuestra existencia:

“Jesús se acercó y les habló diciendo: «Toda potestad me es dada en el cielo y en la tierra. Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén.” (Mateo 28:18-20)

Todo creyente en Cristo, y por lo tanto, toda organización, cuando se le pregunta para que existen, inmediatamente debería responder: ¡para hacer discípulos para Jesucristo! El Señor al partir de regreso a su morada eterna, dejó tras si a sus apóstoles para que completaran la obra que el había iniciado, y esa obra era: hacer discípulos a todas las naciones. Hasta el fin del mundo, sus seguidores tienen un solo mandato que cumplir: hacer el mayor número posible de discípulos para Jesucristo. Por lo tanto, si alguien nos pregunta, ¿cuál es la misión de la iglesia …………….? Rápidamente respondemos: ¡hacer más y mejores discípulos para Jesucristo!

Nuestra visión

Misión hay un sola, visiones hay muchas. Tantas cómo hay líderes llamados por Dios. A fin de hacer más discípulos para Jesucristo algunos reciben la visión de plantar una iglesia, otros, de comenzar una organización misionera; otros, una emisora de radio que propague el mensaje del evangelio a muchas naciones; otros, comenzar una casa de recuperación para alcohólicos; otros, comenzar un colegio bíblico donde los futuros líderes lleguen a educarse en la Biblia y desarrollar sus capacidades para el ministerio. La lista es interminable. Todos los ministerios que existen actualmente alrededor del mundo, son el resultado de personas que un día sintieron el llamado de Dios a completar su misión, haciendo una tarea específica. En nuestro caso nuestra visión particular es, alcanzar con el evangelio de la gracia de Dios a la comunidad hispana de Pasadena y todo el Gran Los Angeles, de tal manera, que se pueda formar una iglesia que refleje la gloria de Dios en todas sus relaciones, sean espirituales, sociales, comerciales y cívicas. Al cumplimiento de esta visión es que hemos dedicamos todos nuestros esfuerzos.

Nuestros valores distintivos

Al igual que todo individuo que tiene una personalidad particular, toda iglesia tiene una personalidad distintiva. Esa personalidad que la caracteriza es el resultado de que sus guías espirituales han abrazado una serie de valores que son el sustento de todas los programas que se realizan. Si la misión contesta la pregunta, ¿para qué?; y la visión responde la pregunta, ¿cuál?; los valores adoptados responden la pregunta, ¿porqué? ¿Porqué hacemos las cosas de cierta manera y no de otra? ¿Porque llevamos a cabo ciertos programas y no otros? ¿Porqué adoramos de la manera que lo hacemos y no de otra? Estos valores son decisiones volitivas que el liderazgo ha hecho, prefiriendo unos sobre otros.

He aquí una pequeña lista de valores que ayudan a explicar la personalidad de nuestra iglesia:

1. Precisión bíblica en la enseñanza:

“Conociendo la grandeza de Dios a través de las excelencias de su Palabra” resume el fundamento de nuestra congregación. El fin supremo de la existencia humana es conocer a Dios, amarle, adorarle, servirle y glorificar su nombre llevando mucho fruto (Juan 15.8). Para conocer la grandeza de Dios el medio fundamental para lograrlo, es estudiar y predicar su bendita palabra: La Santa Biblia. Por esta razón buscamos que todas nuestras doctrinas y prácticas estén fundamentadas en la palabra de Dios. Y que los sermones que se predican sean el resultado de un estudio cuidadoso y sistemático de la Biblia. Por eso, preferimos predicar de manera expositiva buscando contestar básicamente tres interrogantes esenciales: ¿Qué dice el pasaje? ¿Qué significa? ¿Qué me enseña a mí en relación a mi vida, mi familia, mi iglesia, mi nación , y el mundo en general?

Siendo que la enseñanza de la palabra es algo que demanda trabajo intenso, calificaciones especiales, y precisión doctrinal, todo individuo que quiera enseñar la palabra de Dios deberá asistir a los cursos de preparación que ofrece la iglesia. Asimismo, los hermanos que vienen de otras congregaciones, tendrán que tomar el curso de membresía para poder aspirar a ejercer este ministerio fundamental.

2. Adoración celebrativa:

Adoración es la actividad suprema del alma humana. Es la respuesta individual y colectiva impulsada por el Espíritu Santo, que se expresa en alabanza, acciones de gracia y asombro a Dios, por su glorioso ser y la obra redentora a nuestro favor de su hijo Jesucristo.

Nuestro bendito Señor dijo:

“Pero la hora viene, y ahora es, cuando los verdaderos adoradores adorarán al Padre en espíritu y en verdad, porque también el Padre tales adoradores busca que lo adoren. Dios es Espíritu, y los que lo adoran, en espíritu y en verdad es necesario que lo adoren”. Juan 4:23-24

Si la adoración es tan importante para Dios, también lo debe ser para nosotros. De todos los diferentes estilos de adoración congregacional que existen en la iglesia del siglo XXI, nosotros hemos escogido ser libres más que litúrgicos; contemporáneos más que tradicionales; con libertad de expresión mas que con restricciones; alegres más que sombríos. Asimismo, buscamos de reflejar la riqueza de nuestra herencia cultural hispana.

3. Evangelismo, no transferencia de miembros:

Nuestra misión como cristianos es penetrar la comunidad hispana con las Buenas Nuevas de Jesucristo. La consecuencia es la edificación de la iglesia del Señor. Nuestra primera prioridad, por lo tanto, es alcanzar a aquellos que nunca han oído, antes que intentar llenar un edificio buscando personas de otras congregaciones evangélicas.

Siendo que vivimos en una ciudad donde continuamente llegan nuevos inmigrantes, damos la bienvenida a todos los que quieran congregarse con nosotros. Asimismo, si llegan hermanos de otras iglesias dentro de la ciudad, los recibiremos en comunión gustosamente luego que hayan cumplido de manera total el proceso de membresía.

Si queremos, enfatizar que no es nuestra práctica andar buscando ovejas de otro rebaño, y desalentamos a toda persona que se involucre en estas prácticas nocivas. Oramos por todos los ministerio de la ciudad, y anhelamos su crecimiento y bendición. El enfoque de nuestra misión será siempre ser fieles a la misión de Jesucristo.

4. Discipulado, no decisiones:

Hacer más y mejores discípulos para Jesucristo, demanda un proceso muy largo de crecimiento en la gracia y el conocimiento de nuestro Salvador.1 Mientras que la conversión requiere un segundo de tiempo, la transformación a la imagen de nuestro Señor, requiere de toda la vida. Por lo tanto, reconocemos que cada individuo avanza a distinta velocidad y respetamos esa decisión personal.

Nuestro énfasis como iglesia será no poner presión a las personas, sino que anhelamos que todo lo que hagan para Dios, lo hagan movidos por un amor genuino a él. En nuestro cultos evitaremos las “llamadas a la decisión”. Esta práctica que se originó en el siglo XIX en Norteamérica, no tiene sustento bíblico. Creemos que un verdadero discípulo, de acuerdo, al Nuevo Testamento tiene una sola manera de expresar su decisión por Cristo, y es través de la obediencia a Jesucristo mediante el bautismo por inmersión. Esto no quita que ocasionalmente hagamos un llamado, pero no será una práctica semanal.

5. Gobierno bíblico de la congregación:

A fin de que el pueblo de Dios avance en armonía hacia la visión propuesta por Dios, la Biblia establece que cada congregación debe tener un modelo de gobierno particular. De acuerdo a 1 Timoteo 3:1 al 11, cada congregación local debe estar guiada por un grupo de hombres y mujeres con vidas ejemplares que reflejen la presencia de Cristo en sus vidas. Toda iglesia local, por lo tanto, debe tener un grupo de “ancianos” y “diáconos” que reúnan el mayor número posible de cualidades bíblicas y que cumplan las tareas delineadas en el Nuevo Testamento.2

6. Integridad en el liderazgo:

Liderazgo sin honestidad es una farsa. Todo líder que anhele tener seguidores debe ser absolutamente transparente. Esto adquiere importancia suprema cuando se trata de servir a Jesucristo.

En nuestra iglesia buscamos hombres y mujeres que reúnan los requisitos bíblicos para cada servicio, y de manera especial cuando se trata del manejo del dinero de Dios. Nuestro comité de finanzas está formado sólo por ancianos y diáconos de la iglesia. Ningún Pastor tiene acceso al manejo del dinero. De esta manera buscamos mantener el testimonio limpio frente a la comunidad, y tapar cualquier falsa acusación que el enemigo quiera levantar contra el liderazgo. Todos los domingos un grupo de tres hermanos cuenta y registra las ofrendas recibidas.

Son los ancianos de la iglesia, los que elaboran un presupuesto anual que se presenta a la iglesia para su aprobación en la reunión que tiene lugar el último lunes del mes de Enero. Para mayor información sobe este tema vital, invitamos a todos a aproximarse a cualquiera de nuestros ancianos.

7. Prioridades bíblicas en el ministerio:

Dos extremos que deben ser evitados en la vida de la iglesia son, por un lado, el pastor que acapara todos los trabajos y no deja hacer nada a nadie; y por otro, la de los miembros que pagan para que el pastor haga todo mientras ellos miran y descansan. La enseñanza de Efesios 4:11 al 12 nos recuerda:

Y él mismo (Jesucristo) constituyó a unos, apóstoles; a otros, profetas; a otros, evangelistas; a otros, pastores y maestros, 12a fin de perfeccionar (equipar) a los santos para la obra del ministerio, para la edificación del cuerpo de Cristo…”

En el plan de Dios, los pastores equipan y luego, todos los creyentes trabajan en armonía.

Todo verdadero líder espiritual buscará que los cristianos que Dios confía a su cuidado alcancen todo el potencial con que Dios lo ha dotado, de manera que en forma práctica llegue a ser el cuerpo de Cristo en acción.

8. No distintivos nacionales ni denominacionales:

Jesucristo dijo hablando del templo: “este será casa de oración para todas las naciones de la tierra”; y volviendo a la Gran Comisión nos recordó que debíamos “hacer discípulos… a todas las naciones…” El quiere que todas las personas sean salvas sin distinción de clase social, nivel educativo, origen racial, o nacionalidad. Cuanto debe doler su corazón al ver grupos que nuclean a las personas alrededor de una bandera nacional por sobre su cruz. Nuestra labor es predicar a Cristo crucificado, y todos los que anhelen ser parte de nuestra iglesia serán bienvenidos sin importar su trasfondo.

Asimismo, aunque somos parte de la Conferencia de iglesias Congregacionalistas Conservadoras, sin embargo, el centro de nuestro mensaje es Jesucristo. Por lo tanto, al evangelizar invitamos a las personas a unirse a la familia de Dios, nunca a hacerse miembros de un cierto grupo religioso particular.

9. Puntualidad y orden:

“El reloj no significa nada para los hispanos”, reza la frase popular en Norteamérica. Sin embargo, ahora que estamos en Norteamérica la puntualidad tiene muchísima importancia . Por lo tanto, a fin de mantener nuestro testimonio limpio delante de la comunidad, buscaremos que todas nuestros programas comiencen y terminan a la hora establecida. E invitamos a todos los miembros a que en su servicio al Señor “hagan todo decentemente y en orden” ya que de esta manera honramos a Dios. Así, les invitamos a ser puntuales al cumplir los compromisos que ha asumido con la iglesia.

Asimismo, Dios no es Dios de confusión, sino de paz ( 1 Corintios 14:33). Creemos en la existencia de todos los dones que el Espíritu Santo ha dado a su pueblo, sin embargo, de ninguna manera podemos aceptar el caos que impera en muchos cultos de otras iglesias. Por lo tanto, de manera especial en el culto principal del domingo que es cuando llega el mayor número de visitantes, buscaremos reflejar el orden apostólico: “ Si, pues, toda la iglesia se reúne en un lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos o incrédulos, ¿no dirán que estáis locos? Pero si todos profetizan, y entra algún incrédulo o indocto, por todos es convencido, por todos es juzgado; lo oculto de su corazón se hace manifiesto; y así, postrándose sobre el rostro, adorará a Dios, declarando que verdaderamente Dios está entre vosotros.” (1 Corintios 14:23- 25).

10. Creatividad e innovación:

Dios nos ha dejado una serie de estrategias y programas que podemos utilizar a fin de alcanzar el logro de su misión y nuestra visión. Reconocemos que mientras Dios es inmutable y su mensaje no cambia, nuestros programas y métodos deben ser siempre evaluados, refinados y adaptados para ser más efectivos en nuestra labor. Mientras descartamos las novelerías y la sed de cambiar por cambiar; no obstante, buscaremos desarrollar programas nuevos que nos lleven más rápido a la meta propuesta por Dios. Nuestra mirada es hacia adelante más que hacia atrás.

Así alentamos la creatividad y la innovación, la flexibilidad y la adaptabilidad. Nos preocupa más ser efectivos en nuestra misión que estar atados a tradiciones pasadas.

11. Excelencia en todo:

Excelencia es dar todo lo mejor de mí en cada circunstancia. Dios el Padre para poder salvarnos de la pena y el poder del pecado tuvo que dar lo más precioso y costoso que tenía: su propio Hijo. En consecuencia, para reciprocar tal sacrificio, creemos que todo verdadero cristiano debe servir a su Señor por amor, sin deseos de aclamación personal, dando siempre lo mejor de si mismo en todo momento, cumpliendo su servicio con dedicación, y haciendo un trabajo de calidad. De esta manera traemos gloria al nombre de nuestro Padre.

Conclusión:

Al terminar este breve escrito reconocemos que a muchos les pueda crear interrogantes valiosos, los cuales estamos dispuestos a contestar. Con todo, creímos necesario poner a vuestro alcance esta breve introducción a fin de clarificar confusiones que pueda haber, y para que inclusive, ustedes puedan contestar las preguntas que otros les hacen con respecto a nuestro ministerio. Los valores que hemos abrazado no son la “ley de Media y Persia”. Estamos abiertos a todas las contribuciones y sugerencia que los miembros puedan ofrecer y a la guía del bendito Espíritu Santo. Nuestro único anhelo en todo lo que hacemos es poder decir con Pablo: “Por lo cual, siendo libre de todos, me he hecho siervo de todos para ganar al mayor número”. Queremos ser fieles a la misión que Cristo nos ha encomendado, y por lo tanto, les invitamos a unir sus esfuerzos a los nuestros, mientras buscamos avanzar el reino de nuestro Gran Dios y Señor Jesucristo, haciendo más y mejores discípulos.

1. Si desea saber más sobre este tema, le invitamos a que solicite el casete: “La escalera del discipulado cristiano”.

2. Para mayor información sobre este vasto tema, le invitamos a asistir al curso de “Desarrollo Ministerial” que la iglesia ofrece todos los años. O de otra manera adquirir los casetes que se han grabado en las clases.

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